Practicar la asertividad

asertividad

Primero definamos qué entendemos por asertividad. En Wikipedia encontramos la siguiente definición: “La asertividad es un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás; tiene como premisa fundamental que toda persona posee derechos básicos o derechos asertivos. Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la pasividad que consiste en permitir que terceros decidan por nosotros, o pasen por alto nuestras ideas, por otro lado, tenemos la agresividad que se presenta cuando no somos capaces de ser objetivos y respetar las ideas de los demás. Suele definirse como un comportamiento comunicacional en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos.”

Hasta aquí parece bastante claro. Ahora bien, siempre existe la excusa de “yo no soy capaz, . . . siempre me ha costado, . . .. los demás . . ..” y así podríamos seguir indefinidamente. Lo importante a tener en cuenta es que como cualquier otra habilidad puede ser aprendida. Solo es cuestión de tomar conciencia y comenzar por pequeños cambios. Veamos algunas cuestiones básicas para poder ponerlo en práctica.

Se podría concretar la asertividad en cuatro habilidades básicas:

  • capacidad de decir no
  • capacidad de hacer peticiones
  • capacidad de expresar sentimientos positivos y negativos
  • capacidad de iniciar, mantener y cerrar conversaciones.

Cómo verás la asertividad es necesaria en innumerables situaciones de la vida, ya sea para dar gracias, pedir disculpas, presentarse uno mismo, formular una pregunta, efectuar o aceptar una crítica, dar o aceptar un elogio, negociar, etc.

Veamos algunas claves para aprender a ser asertivos:

Aprender a decir que no.  Muchas veces creemos que está mal decir no, nos sentimos culpables, buscamos agradar a los demás, etc. Pues debemos trabajar sobre aquellas creencias erróneas que nos impiden decir que no cuando es necesario. Ya sea para hacer valer tus derechos, tus argumentos, tus motivos o simplemente porque no puedes o no quieres hacer algo.

Expresar con sinceridad los propios sentimientos y pensamientos. Cuando expresas tus sentimientos no se trata de convencer a los demás ni de justificarse, limítate a ser claro y preciso informando lo que piensas y/o sientes. Céntrate en la situación y no conviertas esto en una cuestión personal. No lo utilices como una forma velada para emitir juicios sobre la otra persona.

Saber encontrar el cómo y cuándo. Busca el momento y lugar adecuado para comunicar tus sentimientos. Cuida además el modo en que lo haces. A veces no es cuestión de qué decimos sino de haberlo dicho en el momento inoportuno y del modo inadecuado

Aceptar los puntos de vista de los demás. Aprender a escuchar los puntos de vista del otro es fundamental. Si quieres que te escuchen aprende a escuchar primero. Esto no quiere decir que las dos personas tengan que estar de acuerdo ni compartir el mismo punto de vista. Pero sí es un gran paso el respeto mutuo.

Utilizar el humor y la sonrisa. Un gesto amable, una sonrisa, abren las puertas del encuentro y el entendimiento mutuo. Un recurso sencillo y poderoso para practicar la asertividad.

Y recuerda que además de ser posible aprender a ser una persona asertiva, mejorarás la comunicación con tus interlocutores y ganarás en confianza y en autoestima.

Download WordPress Themes
Premium WordPress Themes Download
Premium WordPress Themes Download
Premium WordPress Themes Download
lynda course free download
download coolpad firmware
Download Nulled WordPress Themes
udemy free download

Deja un comentario